Diré que este blog empieza por inspiración, por una identificación, por una necesidad de escribir y contar mi vida, mis historias, mis fantasías, mis ilusiones fracturadas, mis odios y venganzas, y que quizás quien lo lea puedas encontrar una luz en el camino. Hace mucho tiempo quería hacerlo pero lo deje a un lado porque mi vida estaba orientada a un ser humano que admiraba, que lo puse en un pedestal y me falló. Prefería coger una hoja de papel, o un espacio de mi agenda para decir en líneas lo que mi voz quería gritar.
Fue en el 2016, que vi Abzurdah, y sentí como una fibra de mi ser vibraba y después de una pelea con mi mamá porque dije que la película era una parte de mi vida, tuve que irme a dormir entre insultos y abrazarme a mi almohada para soñar con la música de Soda Stereo.
La soledad muchas veces hace que todo tu ser se desespere, que quieras tenerlo todo y empiezas hacerte daño. Buscas respuestas y consultas al más allá y te ilusionas con lo que escuchas. Empieza la diversión y todo es felicidad. Besos y caricias desenfrenadas que te hacen sentir irremediablemente sensual, un bombón, que todos mueren por ti !!!.
En eso, sientes que es hora de sentar cabeza y es allí donde la realidad se ríe en tu cara y las fuerzas que tenías se vuelve desesperación y empiezas a mendigar cariño y lo que recibes son «migajas» remojadas en el trago amargo de la depresión y ansiedad.